Tanto en la comida diaria como en la gastronomía más exquisita, el vino tinto es un valor indiscutible. España produce una gran variedad de caldos de diferente gradación y cuerpo que le convierte en uno de los países vitivinícolas con mayor prestigio en el mundo.
Se denominan vinos tintos aquellos que proceden de uvas tintas y que, mediante técnicas permitidas, absorben el color y el tanino de los hollejos. El vino tinto es el único que fermenta junto con sus hollejos. Una vez finalizada la fermentación, los vinos se seleccionan por calidades y se decide su destino, ya sea una salida inmediata al mercado o bien una más o menos prolongada crianza. Los tintos de alta calidad envejecen en un plazo que va desde unos meses hasta dos años en barriles hechos con madera de roble francés o americano.
DENOMINACIÓN DE ORIGEN
Aunque son muchas las denominaciones de origen en España aquí destacamos las más significativas:
• Puede decirse que el Rioja es el Borgoña y el Burdeos de España. Esta región está dividida en tres zonas distribuidas según el terreno y la altitud: Rioja Alta, la Rioja Alavesa y la Rioja Baja, y su producción de vino tinto es muy importante. Los años en que la cosecha se considera excepcional se conservan una serie de mostos de vino para convertirlos en Gran reserva. Las bodegas son de alto nivel y producen vinos de calidad, nobles, redondos y equilibrados.
• En la comarca del Penedés, a los sistemas tradicionales de la elaboración del vino se han incorporado nuevas tecnologías y nuevas cepas, que han dado como resultado unos vinos bien equilibrados, con unas ciertas características parecidas a los Burdeos tintos.
• En la Ribera del Duero es donde se produce el tinto más prestigioso y más caro de España: el Vega-Sicilia. Este fastuoso vino, diez años envejecido en barril, tiene una penetrante personalidad. En esta región también se elaboran vinos muy buenos pero de concepción y precio diferentes.
• Los tintos de Navarra son, en su mayoría, vinos jóvenes muy agradables, recios y no muy finos. Hay algunas bodegas que producen vinos de Crianza y Reservas de gran calidad. Estos, lógicamente, tienen precios más elevados.
• Los vinos tintos del Priorato son de color rojo muy oscuro, vigorosos con un alto grado.
LA CONSERVACIÓN
Antes de comprar los vinos hay que pensar donde guardarlos hasta que llegue el momento de consumirlos. Las condiciones ambientales del lugar donde se van a almacenar son tan importantes o más que las de la tienda, sobre todo si van a permanecer allí varios meses. La bodega casera debe estar perfectamente aislada de ruidos, vibraciones, olores y gases; poco iluminada y con temperatura constante entre 10 y 15 °C, pero ventilada y sin corrientes de aire; con una humedad entre el 70 y el 80 por ciento.
Para almacenar los vinos en un piso o apartamento se encuentran en el mercado armarios-bodega que ocupan poco espacio y pueden contener unas cien o doscientas botellas.
Una alternativa puede ser un cuarto trastero en el sótano de la casa, lejos de calderas, motores o parkings. Los situados en áticos o azoteas son poco recomendables debido a las bruscas alteraciones de temperatura.
LAS BOTELLAS
La botella es muy importante para la buena conservación y envejecimiento del vino. Existen unas formas de botella características de las grandes regiones productoras de vino que se han impuesto por su personalidad. Salvo algunas excepciones, Francia ha homogeneizado el mercado de la botella del vino y en España se suelen seguir sus criterios.
• Botella bordelesa. Como su nombre indica procede de Burdeos. Principalmente usada para tintos.
• Botella borgoñesa. Procede de la región de Borgoña, eterna rival de Burdeos. Principalmente para tintos.
• Botella alsaciana o tipo Rhin, es fina y elegante. Para vinos blancos.
• Botella para champaña o cava. Tiene más espesor y resistencia para aguantar la presión de seis atmósferas que reina en su interior.
• Botella jerezana. Tiene diferentes formas y una acusada personalidad. Como su nombre indica procede de Jerez de la Frontera.
EL SERVICIO DEL VINO
El cuidado con que se sirva el vino no modifica los defectos y virtudes del mismo, pero contribuye a aumentar su disfrute.
• La botella debe cogerse por la mitad. Al escanciar el vino no se debe tocar el borde de la copa con la botella.
• Llenar la copa hasta algo más de la mitad, nunca hasta el borde.
• Una vez servido el vino, hay que levantar la botella dando un pequeño giro de muñeca con el fin de evitar la caída de la última gota de vino.
• Para servir dos tipos de vino durante una misma comida es imprescindible presentar dos copas para cada persona. Al servir el segundo plato retirar las copas que fueron utilizadas para el primer vino.
• Recordar que un vino joven servido en primer lugar acentúa la calidad de otro más añejo.
• La razón de que el vino tinto se sirva «chambre», o sea a temperatura ambiente, es porque al ir calentándose con la mano sus elementos aromáticos comienzan a evaporarse. Un auténtico vino tinto no necesita más que el calor de una habitación y de la mano que rodea la copa para soltar todos sus aromas.
TEMPERATURAS IDEALES
Nada contribuye más al placer proporcionado por un buen vino que su adecuada temperatura.
• Tintos ligeros: de 10° a 13 °C.
• Tintos de Crianza y Reserva: temperatura ambiente mientras no exceda los 18°C.
LA COPA INDICADA
Una buena copa tiene un volumen apropiado de casi un cuarto de litro, con el cuerpo, el pie y la base bien diseñados. El borde ha de ser muy fino.
Para los vinos tintos suelen utilizarse dos tipos de copas, la tipo Burdeos para los vinos de mediana crianza, que con su diseño en forma de tulipán permite que los aromas lleguen a la nariz. La copa tipo Borgoña, más ancha que la anterior —si bien la boca sigue siendo estrecha— es para los tintos de larga crianza. No hay como el cristal fino e incoloro para apreciar la transparencia y la intensidad de color de un buen vino.
RECOMENDACIONES GASTRONÓMICAS
Al seleccionar los vinos para una comida o cena hay que tener en cuenta los platos que van a acompañar, y el mejor criterio a seguir es la preferencia del que lo va a consumir.
• Tintos jóvenes y ligeros: carnes o pescados de poca elaboración.
• Tintos jóvenes con cuerpo: guisos de carne y platos de legumbres.
• Tintos de Crianza: guisos de carne, asados, caldereta.
• Tintos de Reserva y Gran Reserva: carnes muy elaboradas y platos de caza. También van perfectamente con los quesos curados.
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